Y le hablo de esa amante inoportuna que se llama Soledad.
Soledades compartidas he tenido tantas que cuando no puedo dormir las rememoro y pronto me atrapa el sueño, tantas como tan aburridas todas ellas, carentes de emosiones fuertes, demasiado predisibles todas.
No se si lo proximo que viva sera otra soledad compartida o encuentre por fin una buena compañia, solo se que en este tiempo sola y sin compartir le he perdido el miedo a la soledad.
Y mi casa vacia se ve mas grande, mas llena cuando la que la habito soy yo misma, creo que por mucho tiempo no saldre de ella para darle entrada a nadie, pienso que no deberia salir para que nadi entre y debo hacer mas dificil el camino de entrada a ella.
Ahora ya no te tengo miedo soledad muy a tu pesar te estoy empezando a amar.



